Con tambores y las previsiones por el Covid 19, Venezuela celebra el Día de San Juan Bautista

La mañana del 24, desde muy temprano, el santo es preparado para finalmente
salir del lugar donde estuvo guardado,

Prensa MPPC (24/06/2022) Cada 24 de junio Venezuela se viste de parrandas y tambores con la celebración del Día de San Juan Bautista, el santo que “todo lo tiene y todo lo da”.

Si bien, la fecha fue establecida por la iglesia Católica para conmemorar el nacimiento del Santo, también es el día más largo del año, posterior al solsticio de
verano, por lo que además de rendir tributo a este profeta por los favores recibidos, se realizan rituales populares destinados a avivar y conservar el brillo del sol.

Se trata de una de las tradiciones culturales más importantes del país que reúne anualmente a miles de feligreses, principalmente en los estados Aragua, Miranda, Vargas y parte de Carabobo, quienes llevan a cabo diversas jornadas religiosas y culturales durante todo el día.

La festividad inicia la noche del 23 de junio, cuando son adornados los altares donde es colocado el santo y entre repiques de tambores se realiza el Velorio de
San Juan.

La mañana del 24, desde muy temprano, el santo es preparado para finalmente salir del lugar donde estuvo guardado, y es llevado en brazos a la iglesia, donde
se realiza una misa en su nombre.

Una vez culminada la ceremonia, vuelven a resonar de los tambores y se da inicio a la procesión por todos los rincones del pueblo, y en cada lugar, el santo recibe
obsequios y agradecimientos.

Durante este trayecto, los devotos bailan y cantan con un característico pañuelo de colores que agitan durante todo el recorrido. Al llegar al sitio de partida de San
Juan, los feligreses se congregan y continúan la celebración, al son del repique de los tambores.

El canto que acompaña a este instrumento es expresión de devoción y sus letras generalmente son improvisaciones que evocan la vida, la esperanza y el amor.

Para ello, se utilizan diversos tipos de tambores, guaruras, maracas y charrascas para marcar el ritmo.

Al caer la noche, algunas personas acostumbran a poner en práctica algunos peculiares rituales como: cortarse el cabello o las uñas para que crezcan fuertes y
sanos o vaciar un huevo en un vaso de agua, para visualizar el futuro según la forma que este tome.

T: Prensa MPPC / F: Referencial

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