Este 29 de junio se recuerda el fallecimiento de José Gregorio Hernández

El papa Francisco le reconoció un milagro y lo elevó a la
condición de beato.

Prensa MPPC (29/06/2022) El 29 de junio de 1919, mientras llevaba medicinas a un enfermo necesitado, fue atropellado por un carro en la zona de La Pastora el doctor José Gregorio Hernández.

Cayó golpeándose la cabeza contra el filo de la acera, lo que ocasionó una fractura en el cráneo. De inmediato lo recogieron y lo llevaron al Hospital Vargas.

En ese momento, que llegaron al centro de salud, no se hallaba ningún médico, entonces buscaron a Luis Razetti. Cuando llegaron al hospital, se encuentran al capellán Tomás García Pompa quien informó que Hernández había fallecido, a sus 54 años de edad.

Razetti firmó el acta de defunción. Dicha acta apuntaba que además de la fractura de la base del cráneo certificada, tenía una ligera herida en la sien derecha, y un morado en la misma sien.

Fue conocido en vida por su bondad, y fervorosa dedicación a aliviar el sufrimiento humano. Por eso se le conoció como el Medico de los Pobres.

Hijo de Benigno Hernández Manzaneda y de Josefa Antonia Cisneros Monsilla, realizó los estudios de primaria en Trujillo hasta los 13 años de edad cuando se mudó a Caracas.

Fue un estudiante y un médico sobresaliente y se graduó de bachiller en Filosofía en 1884. Ingresa en la Universidad Central, donde obtiene el título de Médico el 28 de junio de 1888. Luego cursó estudios de post grado en Europa y regresó al país donde hizo grandes aportes al ejercicio y la enseñanza de la Medicina en el país.

Tras muchos años de debates para reconocerle milagros que lo ascendiera a la santidad, en 2021 el papa Francisco le reconoció un milagro y lo elevó a la condición de beato.

El viernes, 30 de abril del año 2021 fue realizada la ceremonia de beatificación donde fueron enarboladas en santuarios y parroquias ciento sesenta reliquias con pequeñísimos fragmentos de la osamenta del beato.

La fama de santidad del futuro santo ha atravesado las fronteras, sobre todo, para pedir su intervención milagrosa en los quebrantos de salud, en las tribulaciones de la enfermedad y cuando la muerte acecha.

T y F: Referencial

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