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Museo Arturo Michelena celebra natalicio de Lastenia Tello con una exposición virtual

Prensa MPPC (27/11/2023) .-Con motivo de celebrarse un año más del natalicio de Lastenia Tello de Michelena, el Museo Arturo Michelena (MAM) de la Fundación Museos Nacionales (FMN) invita a todo el público a visitar el perfil en Instagram de esta institución @museoarturomichelena y visitar la muestra virtual en honor a esta insigne dama venezolana.

La muestra está integrada por la reproducción de una fotografía, un grabado y una pintura de esta formidable mujer, considerada por muchos como la primera promotora cultural del país, al convertirse en la guardiana y custodia de las obras de su esposo, una vez que el maestro valenciano falleció en 1898.

A su cargo quedó, además del estudio ubicado en La Pastora –que luego convertiría en su vivienda- toda la herencia pictórica de su difunto marido: más de 200 piezas en óleo, 500 dibujos, bocetos, estudios y apuntes. Ella fue la encargada de certificar la autenticidad de las obras del maestro valenciano, además que fungió como guía y experta en el estilismo de su marido, abriendo las puertas de su casa y realizando visitas a los interesados en conocer las obras de Michelena.

De acuerdo al texto curatorial de la exposición virtual, a cargo de Susana Rada, Lastenia Tello «es uno de los primeros ejemplos de promoción cultural en Venezuela y referente importante para la museología nacional. Durante 60 años se dedicó con gallardía y amorosa entrega a la preservación y divulgación del legado de su esposo».

Agrega que gracias al celoso trabajo de custodia que realizó, desde 1963, hoy podemos disfrutar de este Museo y Patrimonio Nacional, ubicado en la esquina de Urapal, parroquia La Pastora.

La dama

Hija del general José Ramón Tello y de Mercedes Mendoza de Tello, la joven Lastenia vino al mundo un 25 de noviembre de 1869 en Caracas, una ciudad que aún atravesaba las consecuencias de la Guerra Federal (1859-1863).

Lastenia fue la sexta hija del matrimonio Tello-Mendoza quienes además tuvieron en su seno a Josefina, Mercedes, Eulogia, Ana Elvira, Oceanía y Arístides. Como joven perteneciente a la privilegiada sociedad caraqueña, la joven crece rodeada de un ambiente refinado, marcado por la férrea presencia política y social de Antonio Guzmán Blanco “El ilustre americano”.

El 3 de enero de 1890 sería un día de gran importancia en la vida de una joven dama de alta sociedad, de apenas 23 años, llamada Lastenia Tello Mendoza. Asistía invitada, junto con su padre, al homenaje que la Sociedad de Caracas, dirigida por el reconocido artista Antonio Herrera Toro, le brindaba a un joven pintor que, con 27 años, regresaba a su Venezuela natal luego de haber obtenido los más altos reconocimientos en Francia: Arturo Michelena. Dama y pintor pudieron haberse conocido en esa velada, y seis meses más tarde, contraían matrimonio en Caracas, en un notable acontecimiento para la sociedad capitalina, al que incluso asistieron en calidad de testigos el Presidente de la República, Raimundo Andueza Palacio, y su esposa.

Fundación Museos Nacionales. Lastenia Tello de Michelena. Álbum Familiar. Página 05, noviembre 2014. Caracas, Venezuela.

De acuerdo a crónicas de la época, el mismo Michelena decoró con flores pintadas sobre la cola del vestido de novia de Lastenia. Como regalo de bodas, Michelena le obsequia la Virgen de los Desposados (1890). Además ese mismo año realiza el famoso retrato de su esposa con el vestido rojo (Lastenia Tello de Michelena).

Allí es donde comienza la historia de Lastenia y Arturo, un relato que tendrá sólo ocho años de felicidad enmarcado una vida intensa de producción artística aquí en Venezuela y en Francia. Una historia en la que ella, además de esposa, fue su musa, su inspiración. También representó la lealtad y la fidelidad más allá de la prematura muerte de Arturo.

Pero antes de esa tragedia, los jóvenes esposos disfrutaron de una vida plena en un matrimonio en el que ella fue su apoyo. Arturo y Lastenia se trasladaron en el vapor “América” a Europa de luna de miel, acompañados de su hermana Oceanía. En Francia trabaja en su taller ubicado en París. Allí presenció la realización de obras como El Campo de Marte (1891), Pentesilea (1891) y La vara rota (1892). Es de resaltar que Pentesilea fue expuesta en el salón de la capital gala en 1891.

A su lado

A pesar de la inestabilidad económica, Lastenia siempre se mantuvo al lado de su esposo. Fue testigo de cómo Arturo realizó 15 imágenes al óleo para la versión impresa de “Hernani”, obra teatral de Víctor Hugo en cinco actos publicada originalmente en 1830. Luego, en 1892 lo acompañó de regreso a Venezuela donde el pintor adquiere un terreno en La Pastora (Caracas), donde reside de forma permanente. Tres años después Arturo Michelena adquiere de José Antonio Montovio un terreno donde decide montar su taller, allí atenderá el resto de su producción pictórica, encargos en grandes formatos, peticiones particulares y además decide dar clases.

Ya instalados en la capital venezolana, Michelena participó en varios proyectos como la realización artística del Palacio de Miraflores, así como su intervención en la Exposición Conmemorativa del Centenario del Natalicio del Mariscal Sucre, para la cual pinta Muerte de Sucre en Berruecos (1895). Además produce Diana Cazadora (1896), pero es en ese año que el maestro valenciano concluye su obra más celebrada Miranda en La Carraca, pieza maestra que fue presentada en el Teatro Municipal de Caracas con gran éxito entre la crítica y el público de la época.

Paradójicamente al éxito de Michelena y la estabilidad de su matrimonio, la salud del pintor cada día se hace más menguante, por lo cual deciden, a instancias del doctor Juan Manual de los Ríos, residenciarse en Los Teques. Corría el año 1897 y la salud del paciente mostraba cierta mejoría. Sin embargo, luego de ocho meses las constantes recaídas obligan al matrimonio a regresar al valle capitalino. Los Michelena-Tello pasa algún tiempo en la población de Antímano donde pinta paisajes rurales propios de las afueras de Caracas

Al final de sus días Michelena se concentró en temas religiosos, aunque postrado, optó por pintar en su taller atando sus pinceles a largas varas de madera. Finalmente Francisco Arturo falleció de tuberculosis en Caracas el 29 de julio de 1898, solo contaba 35 años de edad y lega a su esposa el taller-escuela con una impresionante cantidad de obras, bocetos, estudios, fotografías, utensilios e implementos. No tuvieron hijos.

Contrario de lo que muchos piensan, al momento de su fallecimiento, Michelena y su esposa vivían en la casa N° 33 entre las esquinas de Llaguno y Bolero, propiedad de Eulogia Tello de Urbaneja, hermana mayor de Lastenia, y de su esposo el doctor Luis Felipe Urbaneja Barbas.

Para honrar su legado, ese mismo año 173 de sus obras son expuestas en el Salón Rojo del Capitolio de Caracas, en una de las primeras exposiciones realizadas en Venezuela dedicadas a su fructífera carrera.

Guardiana

Erigió su morada en el sitio donde Arturo había tenido su taller y dictado clases de pintura, y a partir de ese momento, Lastenia se convertía en custodia fiel del trabajo de su finado esposo, resguardando, conservando y divulgando su legado artístico. (Fundación Museos Nacionales. Ob. Cit. Página 05).

Tello de Michelena se convirtió en la principal promotora del legado cultural de Arturo, reconocido ya como el primer pintor venezolano que obtenía reconocimiento universal gracias a obras como Una Visita Electoral El Niño Enfermo, (ambos de 1886) con este último obtiene Medalla en Segunda Clase y el reconocimiento Hors Concours (Francia)No obstante la pieza pictórica que lo consagró como un gran artista internacional fue Carlota Corday camino al cadalso, con este último es galardonado en la Exposición Universal de París de ese año con la Medalla de Primera Clase en 1889.

Para 1899 Tello de Michelena vende la casa de La Pastora, ocupada en la actualidad por una farmacia, y decide contratar al arquitecto Luis Malaussena Levrere – -esposo de Isabel María Andueza González, hija del ex-presidente Dr. Raimundo Andueza Palacio, el padrino de bodas de los Michelena- para remodelar el estudio de su marido y convertirlo en una casa de habitación. Una vez concluidos los trabajos en 1903 se muda a ella, la acompaña su hermana Oceanía.

En 1913, Tello de Michelena sufrió el episodio más injurioso de su larga vida. A principios de ese año, el gobierno del dictador Juan Vicente Gómez le niega la pensión de viudez “por no llenar las condiciones”. La viuda, reacia a desprenderse del legado de su marido para no disgregarlos, decide en 1926 vender al Estado el cuadro Pentesilea (1891).

Con el dinero obtenido por la venta de la obra compra acciones en la compañía Electricidad de Caracas, cuyas ganancias permiten una renta que le permitió vivir el resto de su vida.

Durante los años 1920 a 1922 Lastenia se dedica a autentificar cientos de obras sin firmar dejadas por Michelena, “Doy fe que este boceto –dicen poco más o menos todas y cada una de sus certificaciones- es de mi finado marido Arturo Michelena, su viuda Lastenia T. De Michelena”. Una vez concluido ese trabajo decide abrir su residencia para que visitantes, todos interesados en la obra del pintor valenciano, conocieran de su mano las obras maestras dejadas por el autor.

En 1941 fallece su querida hermana Oceanía Tello, es entonces que su ama de llaves, llamada Eucaris Hernández (quien había sido contratada para labores de mantenimiento del hogar en 1923) se muda definitivamente con Lastenia, y la acompañará hasta la muerte de la viuda. Trece años después de ese hecho dicta su testamento, en el cual nombra a sus sobrinos, Luis Felipe Urbaneja Blanco y Jorge Vicentini Gutiérrez, como albaceas.

Los restos de Michelena son trasladados en julio de 1948 del Cementerio General del Sur al Panteón Nacional. Ese mismo año el Museo de Bellas Artes inaugura la primera gran exposición de la obra de artista valenciano, este hecho se conmemoró con la publicación de un ensayo monográfico de Enrique Planchat, en edición ilustrada a cargo del Ministerio de Educación, donde se incluyó un inventario de 573 obras catalogadas.

Ya en 1954, Lastenia crea el premio “Arturo Michelena” como parte del “Salón Oficial Anual de Arte Venezolano”, en la celebración de XV edición de este evento con un premio de 5.000 bolívares de ese momento. Solo cuatro años después, el 2 de julio de 1958 falleció en su domicilio, rodeada de todas y cada una de las pertenencias que la unieron a su ya inmortal compañero.

En su testamento, tal como lo había dispuesto con anterioridad, lega todo su patrimonio artístico al Estado venezolano: piezas pictóricas, bocetos, obras inacabadas, estudios, mobiliario, objetos personales, fotografías familiares, así como el antiguo taller-estudio-escuela de su marido y posteriormente vivienda que ella ocupó hasta el final.

Durante un discurso que ofrece, en mayo de 1959, ante el antiguo Congreso Nacional el diputado y artista plástico Luis Alfredo López Méndez, recomienda al Estado venezolano la adquisición de la vivienda de Lastenia Tello de Michelena debido a su valor patrimonial, artístico e histórico, propuesta que se concreta el 26 de enero de 1960. Al año siguiente se inician los trabajos de reacondicionamiento del inmueble y es nombrado el escultor zuliano Ramón Quintero Roldán como el primer director de la institución.

El Museo Arturo Michelena, ubicado en la esquina de Urapal, N°82 abrió sus puertas  el 16 de junio de 1963, fecha elegida por coincidir con el centenario del natalicio de Michelena. Desde entonces se ha convertido en punto focal de la cultura de la parroquia de La Pastora.

A esta institución se le confirió el 31 de marzo de 1977 la designación de Monumento Histórico Nacional. Al siguiente año el Concejo Municipal del entonces Distrito Federal dictó una Ordenanza donde estableció como “Centro Tradicional de la Ciudad” al denominado “Polígono Histórico de La Pastora”, donde se encuentra el Museo. En la década de los noventa del siglo XX, el Museo Arturo Michelena se expandió al adquirir otra casa cercana para establecer la Sala de Extensión.

La casa donde se ubica el MAM es una infraestructura de dos plantas, que contiene una exposición permanente de lienzos, cuadros, bocetos, dibujos, borradores, acuarelas, platos ahumados, pinceles, paletas y caballetes del pintor valenciano, así como el mobiliario que incluye dos inmensos armarios estilo imperio, sillas, porcelanas, percheros, mesas, bibliotecas, espejos, sofás y relojes entre otros muchos objetos.

Algunas de las piezas pictóricas que exhibe de forma permanente el Museo se encuentran Autorretrato con Corguera (1888), Estudio para el niño enfermo (hacia 1886), Lastenia Tello de Michelena (1890), Estudio de Jesús para la multiplicación de los panes ( hacia 1897), Estudio para la noche (hacia 1896), La alcoba (hacia 1890), La pulpería (1898), Boceto II para Lucrecia Borga (1890), Señoritas en el campo (1895), Lola Herrera Ramella (hacia 1896), Estudio de ciervo y jauría para Diana Cazadora (hacia 1896), Los cisnes de El Calvario (hacia 1893), La vara rota (1892), Estudio para Virgen Bizantina (hacia 1896), Niña y perro (hacia 1894), y Boceto para Dante y Beatriz (hacia 1889).

Todo esto no habría sido posible, sino hubiese sido por el gran trabajo llevado a cabo por su viuda Lastenia Tello de Michelena, a quien muchos expertos reconocen por sus logros en evitar la dispersión de la obra de su marido y legar ese valioso patrimonio para el disfrute de todos los venezolanos. Piezas de arte que se han convertido en parte inalienable de la historia y la iconografía de la nación.

T y F : FMN

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